La crisis como oportunidad
En la sociedad del conocimiento lo que verdaderamente cuenta no es la transformación material de la producción sino la transformación de la base intelectual de la producción
La palabra "crisis" se ha instalado en el discurso público, y todo indica que nos acompañará durante largo tiempo. Fenómeno incomprensible para muchos, ha sacudido certezas y puesto en entredicho conductas y prácticas hasta hace poco tiempo exitosas.
Pero si es cierto lo que dicen quienes más saben de esto, que no estamos ante una crisis económica, sino ante algo más serio, ante una crisis de sistema, entonces más nos valdrÃa a todos, polÃticos, empresarios, sindicatos y sociedad civil, ser audaces y plantear alternativas que rompan con la lógica del discurso fatalista resumido en la profecÃa autocumplida.
Un paso en la dirección propuesta puede ser trasladar al conjunto de la sociedad lo que diferentes empresas han aprendido y puesto en práctica: que la colaboración es rentable, y que en la sociedad del conocimiento lo que verdaderamente cuenta no es la transformación material de la producción sino la transformación de la base intelectual de la producción.
En el mundo económico esta idea ya se ha concretado en agrupaciones innovadoras, cluster en terminologÃa inglesa, en las que la colaboración entre empresas, universidades y administración pública, genera un aumento de la competitividad de todas ellas.
En este sentido nuestra región tiene modelos de los que puede aprenderse, y que incluso es necesario extender a otros sectores. Nos referimos a la Agrupación de Empresas fabricantes de software para móviles, cluster de movilidad, con sede en el Parque Tecnológico de Boecillo (Valladolid) y que ha logrado en poco tiempo convertirse en referencia nacional e internacional.
DecÃamos al principio que la crisis actual ha demostrado que muchos paradigmas que se juzgaban incontestables han resultado poco menos que un fraude. Ante ello es necesaria la audacia en la búsqueda de alternativas. Ahora más que nunca se precisa de emprendedores, de innovación, de conocimiento.
Las empresas e instituciones de Castilla y León tienen una disyuntiva con muy pocos matices: o se agrupan y colaboran entre sà creando capital social para el beneficio colectivo, mejorando con ello su competitividad y su eficiencia operativa o a medio plazo la sociedad del conocimiento las convertirá en un nostálgico recuerdo.
Son múltiples los sectores en los que, a pesar de la crisis, Castilla y León tiene ventajas competitivas. Industrias agroalimentarias, automoción, turismo, viticultura, patrimonio cultural etc. Para todos ellos sumemos innovación, sumemos conocimiento, sumemos colaboración, aprovechemos la crisis.