Cuaderno de bitácora

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Embajadores de oro

Antonio J. Mencía - / /
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Los primeros conquistadores que llegaron a América trasladaron nuestras costumbres, nuestras creencias y nuestro idioma. El español (o el castellano, cuya denominación ha merecido un debate durante siglos, y bien pudiera todavía generar una discusión) se extendió rápidamente gracias al mestizaje de norte a sur y de oeste a este de ese gran continente hermano. Se convirtió, gracias a esos millones de hispanohablantes, en una de las lenguas principales del mundo, y desde el siglo XV su riqueza e importancia no ha decrecido. Nuestros grandes literatos han sido grandes embajadores de la lengua y de una a otra punta del planeta Tierra, Cervantes o San Juan de la Cruz han llevado el castellano a todos los rincones, de Japón a Alaska, de Rusia a Sudáfrica.

Ahora, lo que nos da gusto escuchar es nuestro idioma en la voz de los grandes deportistas de este siglo. Son ellos auténticos embajadores de oro del idioma, desde Pau Gasol, en una ciudad con nombre tan español como Los Ángeles, a Fernando Alonso, desde su residencia en Londres, o al mallorquín Rafael Nadal. Jóvenes y triunfadores que son observados desde todo el mundo por millones de jóvenes. Pero a la suma de Pau, Rafael o Fernando -grandes amigos entre ellos-, tenemos también a deportistas como Fernando Torres o Cesc Fábregas, que son ya auténticos ídolos en Inglaterra, o a Pedrosa, Lorenzo y Bautista, por citar a tres campeones del mundo de motocicilismo.

Ahora, lo que nos da gusto escuchar es nuestro idioma en la voz de los grandes deportistas de este siglo.

Daba gusto -esperemos que esa sensación regrese pronto- oír hablar a Alonso en castellano, cuando la tradicional rueda de prensa de un Gran Premio con los tres primeros da paso a cada piloto para hablar en su idioma. O escuchar a Pau en un país donde el castellano está emergiendo con gran potencia en unos momentos en el que la NBA resurge con el duelo Lakers-Celtics.

Por eso lo mismo que nos sentimos orgullosos de todos ellos, y de un buen número de deportistas que, sin duda, se pueden añadir a esta lista, debemos también sentirnos orgullosos del idioma que hablan, con el que se loan sus victorias, y que extienden por todos los lugares del mundo.


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