Entrevista con Alicia Borrachero
FLE EN LA SEMINCI. El rostro de Alicisa Borrachero es uno de los más reconocidos del cine, la televisión y el teatro. Transmite fuerza y franqueza. Cree en el trabajo y sueña con ser cada día mejor actriz. Eso lo saben bien en territorio patrio pero también en la meca del cine donde ya han reclamado en más de una ocasión su presencia. Vuelve a la Seminci a presentar "Vidas pequeñas", una película que atrapará por su cercanía al espectador. Nos ha regalado unos minutos para charlar con ella y dejar que la conozcamos un poco mejor.
Beatriz Hernández Bilbao
- ¿Qué tal te han recibido Valladolid y la Seminci?
- Muy bien, como siempre. El año pasado también tuve el placer de estar en la clausura de la Seminci y muy bien, muy contenta. Es un festival muy acogedor con los actores realmente. Ya solo que sea un festival es maravilloso; que haya festivales donde podamos mostrar nuestros trabajos es estupendo pero, de verdad, que aquí uno se siente muy bien.
- ¿Qué podemos contar sobre la película que presentas en sección oficial, Vidas pequeñas?
- Es la historia de una serie de personajes que, cada uno por unas circunstancias diferentes, se arruinan. Resulta curioso porque esta película la hicimos hace seis años, cuando o había ni un atisbo de crisis y creo que ahora está mucho más actualidad que en aquella época. Son muchos personajes y la historia central la llevan Ana Fernández y Roberto Enríquez.
- ¿Qué les pasa a los protagonistas de la historia?
- Ana es la protagonista, interpreta a una diseñadora de moda de muchísimo nivel que se hunde, se arruina, pero totalmente y, por una serie de circunstancias, conoce al personaje de Roberto Enríquez, que también en su día pasó por esto y que ha renunciado, digamos, a vivir de la forma convencional en la ciudad. Vive en una rulot, se lleva a Ana a vivir con él allí y en ese lugar es donde van a coincidir con otros muchos personajes, entre los que me encuentro yo pero también Ángela Molina, Alicia Sánchez, Emilio Gutiérrez Caba, Fran Boira, Laura Domínguez... mucha, mucha gente. Somos personas que vivimos en un camping, en una pequeña rulot y tenemos cada uno nuestra pequeña vida y nuestra pequeña historia.
- En las pequeñas cosas está muchas veces la grandeza de la vida...
- Sí, y además algo con lo que el público puede sentirse identificado es con que todos los personajes tienen esa parte más, aunque no me gusta nada usar esta palabra, pero por clarificarlo, de perdedores, pero al mismo tiempo son todos unos luchadores. Yo creo que todo el mundo se puede identificar con ellos porque todos hemos tenido sueños que no hemos podido cumplir y el asunto es no dejar de tenerlos.
- ¿Qué sueño por cumplir tiene Alicia Borrachero?
- Mi sueño siempre es el mismo y espero que no cambie nunca. Cuando era más jovencita tenía más sueños de estos delirantes que tenemos todos los actores, ¿no?, el día que te den el Oscar qué vas decir... Eso lo tiene todo el mundo ensayado (risas). Mi sueño es lo que tengo. Hombre, obviamente uno siempre quiere trabajar en mejores proyectos y, sobre todo, trabajar, porque hoy en día el paro es la realidad más habitual y entre los actores lo ha sido siempre; espero que no sea el futuro... Pero yo solo con trabajar me doy por satisfecha. Si puede ser en mejores proyectos, por supuesto, pero el sueño, sueño, sueño, realmente, es ser cada día mejor actriz.
- Te prodigas poco en el cine y además con directores extranjeros, ¿en España solo te ofrecen televisión?
- Sí, es así. Creo que es parte de mi destino. Hubo una época en la que era un tema que me tenía mucho más inquieta, no lo entendía, hasta que te vas a haciendo mayor y llegas a una serie de conclusiones. Yo creo en el trabajo, sobre todo en el trabajo; luego hay un factor que es el factor destino, suerte o como lo quieras llamar, que es incontrolable. Yo he tenido la gran fortuna de tener una familia que me ha apoyado siempre muchísimo y la gran fortuna de haber llegado joven, por lo menos, a sostenerme como actriz; esto ha sido a través de la televisión, siempre le estaré agradecida y es normal, eres un producto y que te sigan llamando para ésto.
- Entonces su objetivo no está tanto en el cine...
- Mi cosa no es tanto hacer cine o no hacer cine, es contar historias, ya sea en televisión, en teatro, en cine... El problema que yo veo hoy en día es que cada vez se cuentan menos historias y cada vez se busca más la audiencia pura y dura, contando cualquier cosa de cualquier manera y, con perdón de lo que voy a decir porque es un poco fuerte, llenándole la cabeza de mierda sobre todo a la gente joven. Por eso me alegra mucho que cada vez se estén haciendo series de televisión históricas en las que a unos les gustará más o menos cómo está esto o cómo está lo otro, pero en las que se cuenta algo que a la gente le alimenta y eso es sobre todo lo que a mí más me importa. ¿Cine? Me encantaría hacer más cine en España, ojalá, ojalá... yo estoy aquí. Y si no, pues bueno, he hecho cosas que no han estado mal fuera como Las Crónicas de Narnia, El amor en los tiempos del cólera y ahora con esta película, Vidas pequeñas, yo me siento muy contenta porque además es un personaje muy alejado de lo que yo suelo hacer.
- ¿Cómo es ese personaje al que interpretas en Vidas Pequeñas?
- Es una mujer que se llama María Ángeles, vive en una rulot en un camping junto a otras personas, tiene una hija en edad adolescente y se levanta a las cinco de la mañana, se hace su tupper, se coge sus cuatro autobuses, sus dos metros, y se va a una peluquería de barrio a depilar. Ella lucha y lucha y cree en el trabajo. Hay un momento en que su hija le dice: mamá, es que no hago más que pensar... Y la madre le contesta: ¿y en qué piensas hija?, y le contesta: pues en la vida, y la contestación de María Ángeles es: pues ponte a fregar o haz algo. Es de este tipo de mujer sacrificada, pero no desde el victimismo, que sigue luchando por tener una vida un poquito mejor.
- Pero ella en la película no acepta del todo esa realidad...
- Vive una mentira, porque a todo el mundo le cuenta que vive en la Moraleja y que su hija estudia medicina. Inspira muchísima ternura. Es una mujer de clase baja, humilde, trabajadora, con mucho corazón, mucha fuerza y mucha ternura también.
- Antes hablábamos de tu experiencia en grandes producciones como Las Crónicas de Narnia, ¿es apetecible repetir experiencia en Hollywood?
- A mí me da mucha envidia de Hollywood el poder tener acceso a trabajar con grandes profesionales, no porque aquí no los haya, ojo, sino porque la industria es "La Industria". Yo, aun con lo poco que he olfateado ese mundo, sé que para trabajar realmente es una maravilla. Ahora, todo lo demás, el asunto mediático y todo eso, debe ser una carga muy dura, yo no puedo ni imaginarlo, y eso es algo que no envidio en absoluto.
- ¿En qué proyectos está ahora mismo trabajando Alicia Borrachero?¿Puedes adelantarnos algo?
- Pues sí, estoy en dos cosas, una ya la he acabado y se estrenará pronto y en la otra en la que estoy ahora es teatro, Comedia sin título, de Federico García Lorca, la última obra que escribió, inacabada por desgracia. Es un proyecto financiado por la Fundación García Lorca para la inauguración del Centro de la Fundación, que va a ser en Granada con un teatro, una galería de arte... Va a ser el Centro Universal del autor con toda su obra, con la familia detrás, dirigido por Juan Carlos Corazza y con un elenco de seis actores y seis actrices, ente los que están Manuel Morón, Ana Gracia, Violeta Pérez, Raúl Sanz, Tamar Novas, Xenia Durán... mucha gente. Este es el proyecto en el que ahora mismo tengo puesto todo, el corazón el alma y el mucho o poco talento que tenga.
- ¿Y ese estreno pendiente?
- No me lo han confirmado, pero creo que en enero estrenamos una serie para Canal Plus, que se llama Crematorio, basada en la novela del mismo nombre de Rafael Chirbes. De la producción se encargan Canal Plus y Mod Producciones con Fernando Bovaira, que ha producido por ejemplo Mar adentro. Hay casi 200 personajes, el protagonista es Pepe Sancho, yo hago el personaje de su hija única, Juana Costa es su novia y estará dirigida por Jorge Sánchez Cabezudo
- ¿Nos puedes recomendar tu película favorita?
- ¿Sólo me puedo quedar con una?
- No, no, nos puedes recomendar las que quieras...
- Es que hay tantas... Algunas sé que son favoritas y ni las he visto, pero lo sé por lo que me han contado y en cuanto pueda me voy a ir a verlas. Me ha hablado muy bien, pero muy bien, como un trabajo realmente poético, sutil, de la última película de Jane Campion, que se llama Bright Star. Aunque no la he visto, sé que será una de mis favoritas por lo que me ha dicho gente en la que confío muchísimo. ¿Y de las que hayas visto? Hay muchísimas... Opening night de Cassavetes, que es una maravilla. Si hablamos de cine español para mí una película histórica es Mar adentro, por todo, como película redonda. La tormenta de hielo es otra película que me gusta muchísimo.
- ¿Y de las películas en las que tú apareces con cuál te quedas?
- Va a parecer que es oportunista, pero con Vidas pequeñas, realmente. Las Crónicas de Narnia es una super-mega producción de Disney en la que es un lujo y un divertimento enorme haber participado pero, como película, a mí me interesa más la historia de Vidas pequeñas. El amor en los tiempos del cólera, es la novela colombiana por antonomasia, una de las grandes piezas de literatura de la literatura universal, pero es muy difícil hacer esto en cine; el atrevimiento fue realmente loable y yo creo que se contó el cuento pero era muy difícil... Así que me quedo, como te decía, con Vidas pequeñas.
- Y hablando de literatura, recomiéndanos también algún libro que te haya gustado.
- El amor en los tiempos del cólera. Es una obra para leer, releer y releer, porque es de una belleza indescriptible.