El estudio del español supera al del inglés en la Europa emergente
El interés de Europa del Este y Central por la cultura española y el español ha crecido por la emigración masiva de trabajadores procedentes de países como Polonia, Chequia, Rumania, Bulgaria o Letonia hacía España.
Estudiar español en la enseñanza media y universitaria es un fenómeno cada vez más masivo, mientras que el interés por otros idiomas, como el francés, italiano o alemán, decrece. Por lo que el Instituto Cervantes, que se ha convertido en una referencia cultural de primera magnitud en muchos de estos países poscomunistas, atienden cada año a más alumnos.
El español empezó a introducirse en la enseñanza en la década de los setenta y desde entonces ha experimentado una expansión sorprendente. Es entre 1997 y 2000, cuando la demanda de nuestro idioma aumenta el 158,2% en Rumania, el 86,4% en Polonia, el 69,6% en Hungría, el 49,5% en Eslovaquia y el 27,2% en la República Checa.
El auge del español se debe a factores como el interés cultural pero también profesional, porque es un idioma cada vez más útil en el mundo económico y de los negocios, en las relaciones internacionales y en ámbitos políticos, docentes y científicos.
En una encuesta que el Instituto Cervantes realizó, en 2003, acerca de porqué estudian español en estos países, la respuesta es la siguiente, "para viajar a países de habla hispana, con fines turísticos y conocer su cultura mediante el diálogo con sus habitantes", así como "para comprender películas, programas de televisión, programas de radio, letras de canciones, documentos, libros, revistas, etc., en español", y también para trabajar, recalca el estudio.