Objetivo cumplido
Habrá que concluir, sin duda, que el hecho de que la Universidad de Washington haya elegido esta Comunidad como sede de su segundo centro universitario en Europa es, ciertamente, un paso delante. Y de una cierta envergadura.
Se trata de un paso más hacia el objetivo final. Un paso importante, sin duda. Y un ejemplo de colaboración entre instituciones públicas y privadas, a partir de la visita del presidente Herrera a Seattle en 2004, que consolida, a mi juicio, esa cultura del trabajo eficaz que de alguna manera demandan los castellanos y leoneses.
Si es cierto, como parece, que Castilla y León debe avanzar con paso rápido hacia un nuevo modelo productivo; y si es cierto, como parece, que en ese camino emergen con fuerza nuevas actividades como fuente de riqueza, entre las que se encuentra la enseñanza del idioma... Habrá que concluir, sin duda, que el hecho de que la Universidad de Washington haya elegido esta Comunidad como sede de su segundo centro universitario en Europa es, ciertamente, un paso delante. Y de una cierta envergadura.
La intrahistoria de este éxito de Castilla y León encierra, en mi opinión, aspectos de gran valor: generosidad, altura de miras y visión de futuro. En términos generales se han hecho las cosas bien -con la inestimable colaboración de Fernando Esteban, cónsul de España en Seattle- y así lo han valorado los responsables de la universidad americana, de cuya eficacia se ha derivado la celeridad con la que se han resuelto todos los trámites necesarios.
El resultado es esperanzador. Además de las dobles titulaciones de las que dispondrán los alumnos de las universidades de León y Salamanca, gracias a los acuerdos que firmarán en estos días sus respectivos rectores con la Universidad de Washington; además de las nuevas posibilidades que se abren en el amplio capítulo de formación de becarios e intercambio de alumnos; además de las nuevas vías de formación que se ponen a disposición del profesorado... Además, medio millar de universitarios americanos se asentarán a partir del próximo curso en León para hacer suyo nuestro idioma. Y ello supone un salto cualitativo de enorme importancia en el desarrollo de uno de los grandes objetivos de la Fundación de la Lengua Española: convertir a Castilla y León en la plataforma internacional de referencia para la enseñanza del español.
Desde ese punto de vista, objetivo cumplido.