Cuaderno de bitácora

Portada » Actualidad

Piratas de contenidos

Fernando Aller - / /
vota
0 votos

Los agregadores de noticias tienen en corral ajeno la gallina de los huevos de oro. Es preciso regular este pirateo porque de lo contrario las gallinas terminarán asfixiadas

La irrupción de Internet en un mundo progresivamente más globalizado está provocando cambios en los ámbitos del conocimiento, de la economía y de las relaciones sociales. El mundo cambia y asistimos atónitos a la velocidad que registra. El proceso intercultural seguramente nos llevará a mayores grados de tolerancia, a una mayor comprensión entre los pueblos, las razas y las religiones. El camino emprendido es irreversible y, sin duda, positivo. Es el progreso, algo que desde el principio de los tiempos resulta inexorable, que arrastra a quienes se oponen al mismo o no son capaces de percibir su avance.

Sin embargo, como ocurre con los cataclismos físicos, también en esto se está registrando un movimiento caótico y será preciso algún tiempo para que las piezas encajen, para que los excesos se mitiguen y el orden natural de las cosas se imponga.

En lo que a Internet respecta el problema más grave hasta ahora, al que sin embargo los gobiernos no han prestado mucha atención, está siendo la capacidad de divulgar falsedades, calumnias e injurias, que una vez lanzadas al ciberespacio ya resultan incontrolables. La mentira se instala de esta forma como verdad absoluta. Ya no hace falta un Goebbels para que la mentira se repita hasta la saciedad, porque de eso se encargarán quienes se encargan de citar sin el menor contraste. Al final la dinámica social pondrá las cosas en su sitio y seguramente muchos blogs y periódicos digitales morirán ahogados en sus propias insidias.

A este fenómeno de la falacia se le añade ahora otro que afecta a las empresas, al dinero, y es aquí donde ya se han oído las primeras voces de alarma. Como siempre, ha tenido que ser el dinero.

Ha bastado -y no es poco- con que Google News anunciara que piensa admitir publicidad en su página de contenidos, para que las empresas que elaboran información hayan puesto el grito en el cielo. Es lógico. ¿Por qué se va a penalizar que te roben la cartera y no que te roben tu trabajo?

La cuestión es simple. Algunas empresas mantienen costosas plantillas para producir noticias, información con marchamo de calidad, veraz y por eso creíble. Son los periódicos tradicionales. Estas noticias aparecen también en la red y a continuación empresas piratas capturan esas noticias y las ponen al servicio de los internautas con un empaquetado nuevo. Gratis total. O sea, un robo.

Hasta ahora las quejas no alcanzaban los suficientes decibelios, hasta que Google ha anunciado que del pirateo va a hacer negocio particular. La réplica ha llegado mediante la posición conjunta de los editores europeos de prensa que exigen a estos piratas, a los que se ha dado el calificativo de "agregadores de noticias", que establezcan acuerdos con las empresas que producen las noticias. Google ha de respetar los derechos de autor y, consecuentemente, ha de establecer acuerdos previos con cada una de las empresas titulares de las noticias que quiera utilizar en su propio soporte. La Asociación Europea de Editores de Periódicos definen claramente la situación: "Para desarrollar su propio negocio, empresas de Internet como pueda serlo Google dependen de los contenidos producidos por otros, casi siempre editores de prensa. Sin esos contenidos editoriales, servicios como Google News ni siquiera existirían, con independencia de que fuesen viables o no".

Una reivindicación corporativa ha venido a coincidir con la reunión que estos días se ha desarrollado en la localidad inglesa de Zeitgeist, curiosamente organizada, como todos los años, por Google con el fin de abrir un debate sobre asuntos tan de actualidad como la dicotomía, que no es tal, entre información en papel o información a través de medios digitales.

En uno de esos debates intervino Pedro J. Ramírez y su mensaje fue contundente, esclarecedor. "Los piratas -dijo- no son los usuarios (de la información), sino los agregadores. Mi convicción es que es imposible separar el futuro del periodismo del futuro del periódico. Sin periódicos que obtengan beneficios operando en distintos soportes no habrá periodismo de calidad y esto será una pérdida muy grave para la democracia".

Los agregadotes tienen en corral ajeno la gallina de los huevos de oro. Tal vez a corto plazo no se den cuenta, pero si asfixian a la gallina, también los piratas que trafican con la información de otros se quedará sin materia que poner en venta.


Artículos del autor

Participa comparte tus dudas y comentarios