Traductor simultáneo
Detalles cómicos y sabrosas anécdotas como éstas nos hacen confiar en un espléndido futuro para el uso del castellano en Cataluña.
El traductor simultáneo de la Generalitat demuestra que lo grotesco no está reñido con lo patético y que el nacionalismo excluyente puede convertirse en útil medicina para la salud de los españoles, aunque sólo sea por aquello de que la risa cura todos los males. El Gobierno catalán ha traducido en su Diario Oficial los apellidos de una larga lista de funcionarios, en la que Yolanda Hidalgo Cumplido era rebautizada como Yolanda de Gentilhome Complert, entre otros muchos divertidos disparates.
Aquí podríamos aplicar nuestro propio traductor catalán-castellano y convertir la Generalitat en Generalcalamidad, pero incurriríamos en la misma enfermedad de fanatismo que les lleva a atacar a quienes discrepan de su política de inmersión lingüística, que va camino de ser renominada como ‘zambullida dramática'.
Mejor tomarlo a broma: el buen sentido de los catalanes (seny, en traducción libre) convierte en chirigota la ofensiva de la Generalitat contra el castellano, porque los negocios y la vida discurren en Cataluña por los caminos de siempre y no admiten traductores de pacotilla.
El Diari Oficial provoca tanta risa como las esquelas de los cachorros de Ezquerra, que han elaborado pasquines con un requiescat en honor de la Constitución Española poniendo como padres del texto fundacional de la democracia a Francisco Franco y a Don Juan Carlos. No se trata de un error de traslación, sino de un fallo colectivo de conexiones cerebrales, propio de jóvenes ultranacionalistas de ideas rapadas que igual queman una foto de los Reyes que un cajero automático. El intérprete casero de la Generalidad podría traducir las siglas de las Juventudes de Ezquerra Republicana de Cataluña (JERC) al inglés, con el significado de ‘idiota' (sería jerk, pero por aproximación...) y no andaría desencaminado.
Detalles cómicos y sabrosas anécdotas como éstas nos hacen confiar en un espléndido futuro para el uso del castellano en Cataluña.
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