Inmigración

Inicio » Noticias

Buscar

El psicólogo Ángel Castro Vázquez analiza en su libro SOS... Soy inmigrante, la patología conocida como síndrome de Ulises en los inmigrantes

28/02/2011 - Inmigración

El psicólogo Ángel Castro Vázquez analiza en su libro SOS... Soy inmigrante, la patología conocida como síndrome de Ulises en los inmigrantes
Todos los inmigrantes, sea cual sea su origen y su tiempo, sufren el desarraigo, las inclemencias de la distancia, el alejamiento de los suyos y de la sociedad de acogida, y la barrera del idioma. Este libro trata sobre el síndrome del inmigrante con estrés crónico y múltiple, o síndrome de Ulises. Suele ocurrir durante los primeros años de estancia en el país de destino y puede desembocar en depresiones y pérdida de salud. A lo largo de la obra se presentan dos historias, la de Lebón L. y la de Clara G., elegidas de entre otros muchos casos reales. Ellos ofrecen sus testimonios y reflexiones sobre cómo es su vida en España y sobre los males que les acechan.
Por otra parte, en la obra se presenta información sobre la situación actual de la inmigración en España, sobre los síntomas del síndrome de Ulises y una entrevista con Joseba Achoteui, descubridor de esta patología. Al final se desarrolla un apartado sobre el síndrome de Ulises en la literatura y en el cine, y una guía de centros y organizaciones que pueden ofrecer ayuda y apoyo a los inmigrantes que lo necesiten. Ese es el objetivo último de esta obra: servir de apoyo a aquellas personas que están lejos de su casa y que pueden sufrir añoranza y desarraigo.
La experiencia de Lebón es, dice el autor, la más triste, porque había viajado con unas enormes expectativas que al llegar no se cumplen. Cuenta la mentira que es creer que llegar a Melilla es pisar Europa, y aún así, una vez que logra entrar en el viejo continente, está muy lejos del paraíso soñado, no encuentra casa ni trabajo y padece un gran cuadro de tristeza. Klara, si bien logra integrarse mejor y tiene un trabajo en la Costa del Sol, sufre el desarraigo y la penuria de tener a su hija adolescente en su país, algo que a su vez le ayuda a sobreponerse a las adversidades para poder traérsela con ella.

En ambos casos se suma la barrera del idioma, algo que no afecta a los latinoamericanos que también han llegado en gran cantidad en los últimos años, pero eso no los pone del todo a salvo. "El sentimiento de desarraigo es el mismo. La ventaja que tenemos los latinos es que somos más emotivos, más sentimentales, y por eso nos resulta más fácil llorar y desahogarnos y abrirnos más", analiza el psicólogo.

 



  • Comparte esta página:
  • Publica esta página en: Meneame.net
  • Publica esta página en: del.icio.us
  • Publica esta página en: fresqui.com
  • Publica esta página en: Blogger
  • Publica esta página en: facebook.com
  • Publica esta página en: digg.com

Participa comparte tus dudas y comentarios

comentarios funcionando con Disqus
Escribe un comentario

captcha Cambiar imagen

El envío de este formulario implica la aceptación de los términos legales

El envío de este formulario implica la aceptación de los siguientes términos legales:

De acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos de Carácter Personal, le informamos de que sus datos personales serán tratados automatizadamente con la finalidad de darle contestación a su solicitud.

Para el ejercicio de sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición deberá dirigirse al responsable del fichero, Fundación para la Difusión de la Lengua y la Cultura Española. C. de Fray Luis de León, 1, 1ºB, 47002 Valladolid (Spain).

Proyecto financiado por:
Proyecto financiado por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio en el marco del Plan Avanza, y por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional de la Unión Europea

Copyright Fundación de la Lengua Española