Richard Vaughan: "El español hay que promocionarlo añadiendo elementos culturales"
Richard Vaughan (Houston, Estados Unidos) es probablemente el profesor de inglés más conocido y mediático de España. Además es patrono protector de la Fundación de la Lengua Española y desde 1997 presidente y fundador de su propia compañía, Vaughan Systems, artífice, entre otras iniciativas, de canales de televisión y de radio especializados en el aprendizaje del inglés. Acaba de publicar el libro Si quieres, puedes (Libros Libres) en el que aconseja cómo abordar el aprendizaje del inglés.
- ¿Cómo viniste a España?
- Vine a España en el año 72, con veinte años, para cursar mi tercer curso universitario en la Universidad Complutense a través de la Universidad de Texas. Cuando terminé los estudios volví de nuevo con la idea de perfeccionar mi dominio del castellano con el fin de hacer un doctorado en los Estados Unidos. Y para costear la estancia me puse a enseñar inglés y el ramalazo empresarial o pedagógico me retuvo aquí. Luego me retuvieron los compromisos tanto con los profesores como con las empresas clientes que exigían e imploraban mis servicios. Así que acabé quedándome y conocí a quien es mi mujer.
- Además de en Filosofía Pura, en Estados Unidos te licenciaste en Literatura y Lengua Españolas, ¿qué destacas de la literatura en español?
- Realmente los novelistas del siglo XIX, sobre todo Galdós y Leopoldo Alas "Clarín". Dentro de la poesía me gusta mucho la Generación del 98, sobre todo Juan Ramón Jiménez y Antonio Machado. Me gusta más que la Generación del 27, tenía más mensaje. Y para deleite realmente me encanta Zorrilla, me encanta "Don Juan Tenorio" y también el Siglo de Oro español. Pero el primero de todos es, por supuesto, Miguel de Cervantes. He leído cuatro veces "Don Quijote de la Mancha", tres en español y una vez en inglés.
- ¿Crees que la literatura en español tiene algo que envidiar a la literatura anglosajona, históricamente más reconocida?
- Yo no me voy a poner a juzgar cuál es mejor, porque eso seria un debate estéril, en mi opinión. Ambas literaturas han aportado tremendos bienes al patrimonio mundial del saber y la literatura. Han florecido en diferentes épocas. El siglo de oro español por ejemplo no coincidió con la época de oro en la literatura inglesa. Y luego la literatura inglesa ha tenido la ventaja de que ha sido muy rica a partir de cierto año de vida de los Estados Unidos. Igual pasa con la literatura americana del siglo XX que ha tenido un impacto probablemente mayor que la literatura española, sobre todo en la novela. No obstante, le tengo mucho aprecio al gran boom literario desde Borges hasta nuestros días, pasando por García Márquez y Vargas Llosa.
- En tu nuevo libro "Si quieres, puedes" denuncias deficiencias entre los profesores de inglés. ¿Cuándo tú aprendiste español, hace más de treinta años, notaste alguna deficiencia?
- No, porque mi aprendizaje de español fue diferente. Desde los 13 hasta los 18 años, en la escuela secundaria, iba a clases de español. Los profesores siempre hablaban español en clase, aquí los profesores de ingles muchas veces hablan en español. Ya tenía un nivel intermedio cuando vine a España. Sin embargo, tardé unos 7 meses en entender a la primera a los españoles. Pero llegar a un buen dominio oral y auditivo me costo dos o tres años de estancia aquí. Luego a través de la licenciatura en Literatura y Lengua Españolas logré un dominio de la literatura y de la letra escrita, pero me llevó 20 años poder escribir igual o mejor que la inmensa mayoría de los españoles. Por ejemplo el libro que acabo de editar es de puño y letra todo, excepto alguna pequeña corrección.
- Si tuvieras que elegir entre el inglés y el español, ¿qué lengua te parece estéticamente más bella?
- Es imposible, las dos. Los grandes idiomas del mundo, como el chino, el ruso, el alemán, el francés, el italiano... son iguales en su profundidad y anchura de belleza. Es imposible decir que un idioma es más bello, más hermoso o más expresivo que otro de los grandes, porque tienen un bagaje cultural, histórico y social detrás que les dota de un inmenso poder de expresividad.
- En tu libro defiendes que una lengua hay que aprenderla con esfuerzo personal.
- Cualquier idioma. Después de la pubertad, cuando la mente del ser humano se hace más analítica y racional resulta contra natura aprender un segundo idioma. Dios o la evolución no nos han dotado de esa habilidad, por lo que hay que aplicar muchas muchas horas de trabajo. Hay que repetir en voz alta miles de veces las estructuras gramaticales. Pídemelo, no me lo pidas. Pedídmelo, no me lo pidáis. Venga, ven, vengan, no vengáis... tener esa agilidad exige constante práctica, igual que un malabarista o un mago están horas y horas ensayando. El mago tiene que hacer el mismo truco mil veces hasta que lo haga sin que la gente se de cuenta dónde desaparece el naipe. Eso exige muchísimo trabajo. Tener ese tipo de agilidad con la estructura del idioma que vosotros tenéis con los ojos cerrados requiere una disciplina y una intensidad del enfoque muy especial, y una práctica constante hasta perfeccionar el idioma.
- Además del esfuerzo personal es necesaria la colaboración de un profesor.
- Si, porque hace falta tener una alta motivación para hacerse con un segundo idioma después de la pubertad. Hay que querer como loco. Si no quieres como un loco hacerte con el idioma el proceso de aprendizaje es el triple de lento o nunca se llega a buen puerto. Hay que estar enamorado del idioma, hay que querer devorarlo. No sólo el idioma, sino cualquier área del saber. Es una actitud -con c- que produce mejor las aptitudes -con p-. Esta aptitud solo se consigue si la actitud es la correcta. Y es el profesor el que suscita normalmente esa actitud. Porque si tienes un profesor que es uno más del montón, es volver otra vez a las clases de repetir en voz alta, llenar los espacios en blanco, etc. Ahora bien, si entra un profesor que es un revulsivo, de repente el ingles se hace más atractivo y de repente el ingles pasa a ser una prioridad.
- ¿Esos profesores también los hay en la enseñanza del español para extranjeros?
- Sí, tiene que haber profesores amantes de lo que enseñan, apasionados por ello y que quieran transmitir su pasión a los demás. Y la pasión es contagiosa para toda persona que no sea cínica, soberbia y vaga. No hay nada que hacer con los nacidos vagos, cínicos y soberbios. Pero la gente que no haya nacido así es susceptible de apasionarse. Pero normalmente la pasión por los idiomas no es autocreada, viene de impulsos y de estímulos externos y el profesor es la persona mejor situada para hacer posible que ocurra el apasionamiento por parte del alumno. Pero el profesor tiene que tener pasión y transmitir con la misma pasión.
- En los últimos tiempos en países como España hubo un gran interés por el aprendizaje del inglés. ¿Crees que ese interés se ha revertido y ahora el español interesa más en todo el mundo?
- Hay más deseo de aprender español que antes. El español, con la globalización o simplemente con las mejores comunicaciones y la llegada de muchos estratos sociales a niveles de bienestar económico, ha avanzado mucho. Por ello hay inquietudes por parte de mucha gente, que quiere mejorar sus conocimientos, mejorar su persona. Hay mucho interés por aprender español, sobre todo en Estados Unidos, Canadá, en países anglosajones. Aunque lo veo menos en el Reino Unido o Irlanda.
- Ese interés es mayor en Estados Unidos.
- Sí, yo creo que es mucho mayor en Estados Unidos que en Reino Unido o Irlanda. Si fueras a Estados Unidos con pastillas que dotaran al instante a quien las tomara de conocimientos de español, entre una población de 300 millones de habitantes, probablemente un millón compraría esas pastillas aunque cotasen 30.000 euros.
- ¿Crees que la industria de enseñanza del español funciona de la misma manera que la del inglés?
- No. La enseñanza del inglés es predominantemente por necesidad, la persona que quiere aprender ingles lo hace porque ve que es necesario para su desarrollo profesional, lo quiere por necesidad. Yo diría que la mitad de los que abordan el idioma español lo hacen porque quieren, no porque necesiten el español. El que un norteamericano de Dakota del Sur quiera venir a España a aprender español seguramente sea por motivos culturales o simplemente intelectuales, no es por necesidad. Pero sí hay una diferencia: el español hay que promocionarlo añadiendo elementos culturales, mientras que en el ingles no es necesario.
- Eres un apasionado de esta zona, de Castilla y León. ¿Qué puede aportar esta zona a la enseñanza del español desde un punto de vista cultural?
- Esta zona es la España profunda, en el buen sentido de la palabra. Es la España de la Reconquista, la España que realmente lideraba la Reconquista de España: los reyes de León, de Castilla.... Además, Isabel la Católica es muy típica de esta zona.
Esta zona es la agreste España. Esta España de verdad es la que se ve en Castilla y León. - ¿Recomendarías venir a esta zona a aprender español?
- Yo recomendaría esta zona antes que nada. Si alguien viniese procedente de Estados Unidos o Canadá, tuviera dos semanas y tuviera que elegir entre el sur y el norte, yo le recomendaría siempre el norte. Primero para que pasase por esta zona, Castilla la Vieja, y luego que llegase a Galicia, Asturias, Cantabria o País Vasco para ver la belleza diferente, que no esperan de España, que parece casi suiza en algunas partes. De esta manera verían también la castilla áspera, ruda, agreste y luego la España inesperada. En otro viaje pueden ir a ver la Alhambra, la Mezquita o ir a Trujillo... pero es esta España la que creo que es la España mas autentica.
- ¿Qué puede aportar en tu opinión la Fundación de la Lengua Española en la enseñanza del idioma?
- Al ser una fundación y estar afincada en esta parte de España, está, por nombre y por ubicación, situada idealmente para impulsar y promocionar la enseñanza del español. Lo que pasa es que el idioma español está muy en demanda y Centroamérica y Sudamérica ejercen una gran competencia. España tiene que trabajar más, esforzarse más, tiene que darse a conocer mucho más. Para los estadounidenses y canadienses venir a España probablemente sea más atractivo que hacerlo en México o a Argentina, porque es cruzar el charco y venir al viejo continente. Siempre hay un aspecto romántico en venir a Europa para un americano. La Fundación y Castilla y León deben, en mi opinión, hacer un esfuerzo lo mas grande posible para darse a conocer y competir en buenas condiciones y atraer gente al viejo continente. Y de esta manera que vengan a ver los castillos en el corazón del español, que esta aquí.